Impresiones de la Antártida

Por: Alexandra Imaicela.

Alumna de la Unidad Educativa Liceo Naval Galápagos

Ganadora del Concurso Intercolegial sobre Temas Antárticos

Una estudiante como yo, de 16 años, formó parte de la XIX expedición ecuatoriana a la Antártida. En lo personal, fue emocionante saber que sería una expedicionaria antártica, nunca imaginé que llegaría a este continente lejano y maravilloso.

Desde el momento en que salimos de Ecuador recorrimos lugares como Santiago y Punta Arenas en Chile, hasta llegar y establecernos en Punta Fort William, isla Greenwich, en islas Shetland del Sur. Fue una experiencia increíble y además una gran aventura. Me siento orgullosa y privilegiada de haber pisado el “Continente Blanco” que está lleno de sorpresas.

Al estar ahí, me di cuenta que el clima es el que manda por el simple hecho de que dependíamos solamente de él para realizar cualquier visita a otras islas, pero gracias a Dios, con el grupo pudimos recorrer algunas de estas como: Isla Dee, Isla Roberth, Isla Barrientos, Isla Torre; y lugares como: Punta Riquelme, el León Dormido, el Santuario de Ballenas, entre otros. Además, realizar visitas a la base de Chile “Arturo Prat”, lo cual fue fantástico.

Algo que me sorprendió en la Antártida fue el frío intenso, por lo que al salir a otra isla se debía usar la ropa adecuada para evitar congelarnos. En la Antártida, nos establecimos en la Estación Científica “Pedro Vicente Maldonado”, que me pareció una base bien equipada, tanto por dentro como por fuera. Allí tuvimos la oportunidad de encontrar personas agradables que se preocupaban por nuestro bienestar e hicieron que los momentos que pasamos fueran divertidos e inolvidables. Sin duda alguna, encontramos grandes amigos.

Las actividades que realizamos dentro de la Estación, participando en la cocina y aprendiendo a hacer diversos postres, además de las de integración de todo el personal en los fines de semana, ayudaron mucho para amenizar nuestra estadía en el “Continente Blanco”.

Durante mi permanencia en la Estación Maldonado realicé diversas actividades educativas y aprendí mucho de ellas. En el ámbito meteorológico aprendí cómo se dan los pronósticos, el uso de GPS, entre otras cosas; en el ambiental, sobre la forma de reciclaje que se utiliza y su disposición final. También participé en el área científica, lo cual fue enriquecedor, esto sin duda me servirá en mi preparación académica.

Al recorrer varias islas pude admirar los increíbles paisajes, tuve el placer de ver la laguna que se encuentra en Isla Dee, a un pingüino Emperador y otras especies faunísticas propias de la Antártida.

En la Estación, las autoridades se preocupaban por nuestra seguridad, es así que cada vez que salíamos teníamos que avisar a dónde íbamos, llevar un GPS y una radio. Además, lo más emotivo y detallista fue la despedida que hicieron a los que culminábamos la primera etapa.

Finalmente, el haber estado en la Antártida y en la Estación Científica Pedro Vicente Maldonado fue algo enriquecedor, divertido y emocionante. Esta maravillosa experiencia la llevaré siempre en mi memoria. Muchas gracias al INAE por esta oportunidad única que nos brindaron de formar parte de su expedición.

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